Son dos sistemas de pensiones muy distintos. Entender cómo funciona cada uno te ayuda a decidir mejor según tu situación.
En el Perú conviven dos sistemas de pensiones. La ONP (Sistema Nacional de Pensiones) es público y solidario: los aportes de los trabajadores activos financian las pensiones de los jubilados actuales, y tu pensión es un monto calculado por una fórmula, sin relación directa con lo que aportaste individualmente. La AFP (Sistema Privado de Pensiones) es de capitalización individual: cada persona ahorra en su propia cuenta y su pensión depende del dinero acumulado y de la rentabilidad obtenida.
Aportas el 13% de tu remuneración a un fondo común. Para jubilarte necesitas cumplir requisitos mínimos: 65 años de edad y 20 años de aporte. La pensión es un monto fijo regulado, con un tope máximo (S/1,000 en 2026) y un mínimo garantizado (S/600). Como es solidario, ofrece una pensión garantizada aunque hayas ganado poco, pero limitada por ese tope.
Aportas alrededor del 10% más comisiones y seguro a una cuenta individual a tu nombre. Tu pensión depende de cuánto acumulaste y de cómo le fue a tus inversiones. No hay un tope máximo: si ahorraste mucho, puedes recibir más que en la ONP; pero también hay riesgo, porque depende del mercado.
Cambiar de sistema tiene consecuencias importantes y depende mucho de tu edad, años de aporte, nivel de ingresos y cuánto te falta para jubilarte. Esta página es informativa; antes de decidir, infórmate bien y considera tu caso particular. La decisión la tomas tú.
Calcúlalo para comparar con lo que te ofrecería una AFP.